Un equipo internacional de investigadores ha anunciado la detección de una señal muy fuerte procedente de la estrella HD164595, que está a 95 años luz de distancia, situada en la constelación de Hércules y de un tamaño muy parecido a la del sol. Esta señal fue detectada el 15 de mayo por el telescopio RATAN-600, a Zelentxukskia, en Rusia, y no se descarta que sea originado por una civilización extraterrestre. Pero tampoco lo confirman . De momento, es una señal de la cual no saben explicar el origen y que ahora tendrá que ser estudiado con detalle, para mirar si simplemente es ruido, causado por una interferencia de un satélite o de algún otro tipo.

El astrofísico Ignasi Ribas, del Instituto de Ciencias del Espacio, explica que de momento todo aquello que se pueda decir sobre el origen de esta señal es especulativo. “No descartamos que venga de una civilización extraterrestre ni lo confirmamos. Está claro que la señal está ahí.”

La evidencia necesaria para creer

La detección de esta señal recuerda a Ribas aquella que se recibió el 1977 por un radiotelescopio instalado en los EE.UU., asignado al proyecto SETI de busca de vida extraterrestre inteligente; aquella señal fue bautizada con el nombre de ‘Wow!‘ Pero nunca más se repitió ni lo volvieron a detectar. ‘Esta señal es equivalente a aquel’, dice Ribas, ‘proviene de una estrella relativamente próxima, que sabemos que tiene un planeta, a pesar de que no está en la zona habitable, pero no descartamos que haya más, de planetas. Y la señal es de mucha intensidad. Tiene tanta potencia que si fuera de una civilización extraterrestre sería mucho más avanzada que nosotros, porque no somos capaces de producir esta cantidad de energía.’

La energía necesaria para hacer llegar esta señal desde aquella estrella (una señal que en el supuesto que tenga origen extraterrestre se podía haber emitido hace 95 años), hasta nosotros es de un trillón de vatios. ‘Si no hay nunca ninguna repetición de esta señal, como pasó el 1976, descartamos que sea una cosa de origen de inteligencia extraterrestre’, dice Ribas. ‘Podría ser más bien contaminación radioeléctrica de un satélite, o un montón de cosas más. Si no se repite en aquel mismo lugar, lo descartaremos.’

En el proyecto SETI se preguntan: ‘Para emitir una señal tan potente que equivale a toda la energía consumida por la humanidad, hace falta un esfuerzo mucho más grande que el que nosotros podríamos hacer, y es difícil de entender por qué alguien querría asaltar nuestro sistema solar con una señal tan fuerte. Este sistema estelar está tan lejano que no habrían podido recibir ninguna señal de televisión o de radar que los hubiera dicho que éramos aquí.’

Los investigadores del telescopio RATAN-600 piden que la estrella y la enigmática emisión de radio recibida sean monitoritzades de manera permanente. Según dicen, si la señal fuera emitida de manera intencionada, lo habría tenido que hacer una civilización capaz de obtener energía directamente de las estrellas.